Acerca de los cordajes.

Nueva entrada para hablar someramente sobre cordajes, en general y para el squash más concretamente.

Este punto lo vamos a tratar ahora (entre “de qué raqueta escoger, parte 1” y la parte 2) porque, como bien apuntó Nacho, uno no rompe cordajes hasta que no deja de romper “prematuramente” las raquetas. Encordar una raqueta habla de nuestro nivel como jugadores, significa que ya “sabemos jugar” un poquito.

Antes de encordar y pagar por ello, no debemos dar de lado lo siguiente: es más importante la tensión (Kg) adecuada que la calidad del cordaje. Si cabe, me atrevería a decir que más que la misma raqueta, la tensión del cordaje es el punto más a tener en cuenta para nuestra comodidad. Por lo tanto un principio básico:
-Mayor tensión equivale a “pegar menos fuerte”, pero nos va a permitir un mayor control de la bola.
-Menor tensión equivale a que la raqueta despida más, pero la contrapartida será una menor precisión.

Sabido ésto, los Kilos que vamos a escoger se antoja más una decisión personal que algo dogmático, pero la decisión personal se tomará en función del nivel de juego, de la táctica que solemos usar, de nuestra técnica (mala técnica nos hará rehuir de mucha tensión)… muchos son los factores que van a influir. Yo no puedo más que aconsejar sobre varios puntos, luego cada uno dirá:

  1. En función de la raqueta: Si tu raqueta es de gran superficie, para obtener cierta tensión, será necesario usar aproximadamente un kilo (quizás algo menos) más que con una raqueta de poca superficie. Por otro lado, si en una raqueta con la base de la cabeza en forma de “U” queremos poner una tensión, bastará con pedirla, más o menos valdrá. Pero si es en forma de “V”, daros cuenta de que las cuerdas horizontales son significativamente más cortas que las verticales. Con lo cual fijaremos una tensión diferencial de unos 0’2 Kg para un golpeo un poco más regular. Pero otra cosa os diré, al margen de lo que ponga la raqueta, fijad vuestra primera tensión en 11’5 Kg, luego iremos variando según el efecto que nos produzca.
  2. En función de nuestra táctica: Si mi juego consiste en hacer durar la bola, en cansar al contrario, en no fallar… sacrifiquemos la precisión (puesto que no hacemos mucho uso de ella) por un raqueta que despida en cualquier momento, que no me exija gastar fuerzas para desplazar la pelota, que haga correr al oponente. Ésto es, pocos kilos. Si mi juego está basado en poner bolas cerca de la chapa y no tengo pensado perder por cansancio… más tensión, un golpeo preciso.
  3. En función de la clase de cordaje: hay infinitos cordajes disponibles para el tenis y un buen número de cordajes para el squash, con lo cual, NO USEMOS CORDAJES DE TENIS EN RAQUETAS DE SQUASH, NOS DIGAN LO QUE NOS DIGAN EN LA TIENDA. Los cordajes (tanto de tenis como de squash), los dividiremos, en función de su morfología, en macizos o con alma. Los macizos son de una pieza y nos darán un tacto más duro, también son menos flexibles, más baratos y duran más. Si tienen alma (alguna clase de fibra trenzada) y recubrimiento, serán más agradables al golpeo, más flexibles y un poco más caros. También duran ostensiblemente menos. Los macizos necesitarán un poquito menos de tensión que los otros (cosa de unas décimas). Tengamos en cuenta que si bien todos los cordajes se aflojan un poco con el uso, los de alma se destensan algo más, con lo que no os alarméis si encordáis con el mismo cordaje e idéntica tensión y, aún así, os sintáis raros, es algo que se pasará con los días. Hay quien pisa el cordaje con la raqueta tendida en el suelo, parece drástico, pero no es mala cosa.
  4. En función, cómo no, del dinero disponible: hay dos cosas que saber al respecto: primera, que si no somos de romper demasiados cordajes (hay jugadores de todo tipo), parece normal que nos gastemos algo más de dinero en un cordaje, y que si rompes varios cordajes por cada raqueta en su vida útil… parece obvio. Segunda, que los cordajes más baratos son más duraderos (por lo general), ¡por una vez hay algo bueno en lo barato!

De todo esto, deducimos que el cordaje no es asunto baladí, y que si sois un poco quisquillosos, a raquetas parecidas, cordajes parecidos con tensiones parecidas, lo que conlleva que si puedes comprar la raqueta sin cordaje y ponerlo tú a tu gusto, mucho mejor. Si no es así y te sientes un poco rumboso, te aconsejo que lo cortes (antes de que te arrepientas) sin llegar siquiera a estrenar tu raqueta y la encuerdes según tu gusto.

Una última recomendación, escribid en la propia raqueta con rotulador indeleble allá donde no “cante” mucho, la tensión del cordaje que lleváis, seguro que así será más fácil escoger los kilos la próxima vez que toque, ¡vaya usted a saber cuando!.

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2 comentarios en “Acerca de los cordajes.

  1. Muy bueno el post! como siempre,, lleno de buenos consejos!! A mi me gusta jugar con 11.5 o 12. te da buen equilibrio entre fuerza y precisión (aunque carezca de esta última). SI hablamos de marcas, de todas las que he probado la que más me gusta es Technifibre de gama media, dura menos, pero yo particularmente me siento muy cómodo 🙂

    Un saludo y felices nicks!

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